Boca protagonizó un encuentro intenso, con varias situaciones de riesgo y momentos de alta tensión, en un duelo donde logró imponerse desde el juego aunque sin demasiada eficacia en la definición.

Uno de los momentos más calientes del partido se produjo a los 24 minutos de la primera etapa, cuando Leandro Paredes sufrió una durísima infracción tras una fuerte entrada de un rival que se arrojó al piso e impactó al mediocampista a la altura de la rodilla. La acción despertó preocupación inmediata entre sus compañeros y el cuerpo técnico.
El propio volante campeón del mundo se encargó de ejecutar el tiro libre generado por la falta. Desde una posición cercana al borde del área, Paredes sacó un remate preciso al primer palo que pasó muy cerca del arco, rozando la red por la parte externa.
Con el correr de los minutos, el equipo argentino continuó buscando abrir el marcador. A los 32 minutos, Malcom Braida desbordó por el sector derecho y lanzó un centro preciso para Exequiel “Changuito” Zeballos, quien conectó de cabeza aunque su remate salió apenas desviado junto al poste derecho defendido por Otavio.
La visita también tuvo su oportunidad más clara sobre el cierre del primer tiempo. A los 41 minutos, el delantero Neiser Villarreal ganó en velocidad y potencia física ante Lautaro Di Lollo, aprovechó un adelantamiento defensivo y quedó mano a mano con Leandro Brey. Sin embargo, el arquero respondió con seguridad al quedarse con un disparo que salió centrado.
Ya en tiempo de descuento, Boca volvió a inquietar con un remate de Tomás Aranda. El mediocampista capturó un rechazo corto de la defensa rival y sacó un potente disparo desde las inmediaciones de la medialuna que pasó apenas por encima del travesaño.
Más allá de la falta de goles, el conjunto argentino mostró intensidad, presión alta y mayor iniciativa ofensiva en un partido disputado y con emociones hasta el final.