La autoridad sanitaria brasileña alertó por un aumento de casos de pancreatitis aguda vinculados al uso indebido de agonistas del receptor GLP-1. En el país, especialistas advierten que estos tratamientos se aplican de manera indiscriminada, incluso por personal no médico y sin seguimiento clínico.

La (Anvisa) emitió una advertencia oficial sobre los riesgos asociados al uso inadecuado de medicamentos agonistas del receptor GLP-1, fármacos indicados para el tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2. El organismo brasileño informó un incremento en los reportes de efectos adversos graves, entre ellos cuadros de pancreatitis aguda, algunos con desenlace fatal.
“El uso indiscriminado y fuera de las indicaciones autorizadas, especialmente para el adelgazamiento sin necesidad clínica, eleva significativamente el riesgo de efectos adversos y dificulta el diagnóstico precoz de complicaciones graves”, señaló la agencia en un comunicado oficial.
Entre los casos reportados figuran al menos seis muertes presuntamente vinculadas a pancreatitis aguda, actualmente bajo investigación. En los prospectos de principios activos como , , y ya se contempla el riesgo de pancreatitis, una inflamación del páncreas que puede evolucionar a formas necrotizantes, provocar falla multiorgánica y resultar potencialmente mortal.
Los agonistas del receptor GLP-1 actúan imitando una hormona intestinal que regula la secreción de insulina, reduce el apetito y retrasa el vaciamiento gástrico. En pacientes con obesidad o diabetes tipo 2, su uso controlado ha demostrado eficacia clínica significativa: estudios internacionales indican pérdidas de peso promedio de entre 10% y 15% del peso corporal en tratamientos prolongados, además de mejoras en parámetros metabólicos. Sin embargo, la Anvisa subrayó que esos beneficios “superan los riesgos cuando se utilizan bajo prescripción médica y con seguimiento profesional adecuado”.
La preocupación se centra en el crecimiento del uso estético de estos fármacos, impulsado en gran parte por su difusión en redes sociales como método rápido para bajar de peso. La automedicación, la compra sin receta y la aplicación sin evaluación clínica previa aumentan la probabilidad de efectos adversos como náuseas intensas, vómitos persistentes, deshidratación, trastornos biliares y pancreatitis.
En Argentina, la advertencia encendió alarmas entre sociedades científicas y especialistas en endocrinología. Profesionales del sector privado y público advierten que estos tratamientos están siendo administrados de manera indiscriminada, incluso por personal no médico en centros estéticos y gimnasios, y en algunos casos por personas que se inyectan el medicamento por cuenta propia, sin controles clínicos ni estudios previos.
Médicos consultados señalan que el uso sin evaluación puede ocultar contraindicaciones como antecedentes de pancreatitis, litiasis biliar, enfermedades tiroideas o trastornos gastrointestinales severos. Además, remarcan que la falta de seguimiento impide detectar síntomas iniciales de complicaciones graves, como dolor abdominal intenso irradiado a la espalda, fiebre o vómitos persistentes, signos compatibles con pancreatitis aguda que requieren atención inmediata.
En el país, la regulación y fiscalización de estos medicamentos recae en la (ANMAT), que exige receta médica para su comercialización. No obstante, especialistas advierten que el acceso informal y la promoción en redes sociales generan un circuito paralelo difícil de controlar.
La advertencia de la autoridad sanitaria brasileña funciona como llamado de atención regional. Mientras la evidencia científica respalda el uso de agonistas GLP-1 en indicaciones precisas y bajo estricta supervisión médica, el empleo con fines exclusivamente estéticos y sin control profesional transforma un tratamiento eficaz en un riesgo sanitario evitable. El desafío, coinciden expertos, es reforzar la información pública, la fiscalización y la responsabilidad profesional para evitar que una herramienta terapéutica valiosa derive en nuevas complicaciones graves.