La histórica fabricante argentina de neumáticos anunció el cese inmediato de sus operaciones. La compañía atribuyó la decisión a la pérdida de competitividad, el impacto de las importaciones y el contexto macroeconómico. No habrá reestructuración ni concurso preventivo: liquidará activos y pagará indemnizaciones conforme a la ley.

La empresa argentina de neumáticos anunció este martes el cierre definitivo de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, en la provincia de Buenos Aires, y el despido de 920 trabajadores. La decisión rige con efecto inmediato y contempla la liquidación total de activos y el pago de indemnizaciones según la normativa vigente.
En un comunicado oficial al que accedió El Informante Digital, la firma informó que “a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes”. Se trata del principal establecimiento productivo de la compañía y el de mayor capacidad instalada del país en el sector, con una producción que superaba los cinco millones de neumáticos anuales.
La empresa, propiedad del grupo liderado por , aclaró que no se trata de un concurso preventivo de acreedores ni de un proceso de reestructuración. “Es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde. A empleados, proveedores, bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”, señalaron fuentes cercanas a la firma.
El cierre se inscribe en un escenario de crisis para la industria del neumático, marcado por la apertura comercial y el fuerte incremento de importaciones. Según datos del sector, a mediados de 2025 ingresaron al país 860.000 cubiertas importadas en un solo mes, un récord histórico que tensionó los precios internos. La competencia con productos de origen chino obligó a Fate a reducir sus valores en torno al 15%, lo que, de acuerdo con la empresa, erosionó de manera decisiva sus márgenes de rentabilidad.

A este factor se sumó un contexto macroeconómico adverso caracterizado por presión impositiva, restricciones cambiarias y dificultades para exportar en condiciones competitivas frente a productores regionales y globales. Desde la conducción también señalaron que el costo laboral y los niveles de productividad, en un marco de relación gremial desgastada, encarecían significativamente la fabricación local respecto de la importación.
La compañía venía advirtiendo desde mayo de 2024 sobre la pérdida sostenida de competitividad. En su mensaje institucional, destacó que durante más de ocho décadas “construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad”. Fue la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte pesado, además de mantener presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina.
El impacto social del cierre será significativo en el norte del conurbano bonaerense, donde la planta representaba uno de los principales polos industriales de la zona. Con 920 despidos directos y efectos indirectos sobre proveedores y servicios vinculados, el caso vuelve a poner en debate la situación de la industria manufacturera argentina en un contexto de apertura comercial y reconfiguración del mercado interno.
Tras el cierre, Madanes Quintanilla concentrará su actividad empresarial en , la principal productora de aluminio del país. Mientras tanto, la histórica marca Fate se despide de la producción nacional, dejando abierta una incógnita sobre el futuro del sector y el equilibrio entre competitividad, empleo e integración industrial.