El organismo confirmó la continuidad del beneficio durante marzo con una suba atada a la movilidad jubilatoria. Está destinado a trabajadores formales desvinculados y contempla cobertura integral mientras buscan reinsertarse en el mercado laboral.

La (ANSES) informó que durante marzo continuará el pago de la Prestación por Desempleo, un beneficio clave para trabajadores formales que perdieron su empleo, con un incremento del 2,9% en línea con la actualización establecida por la .
Con este ajuste, el monto máximo de la prestación alcanzará los $352.400, mientras que el piso se ubicará en $176.200. El esquema está vinculado al (SMVM), por lo que los valores se actualizan de manera periódica. El ingreso final que percibe cada beneficiario depende del salario previo, ya que el cálculo se realiza sobre el 75% del mejor promedio de los últimos seis meses trabajados, con topes establecidos.
El cronograma de pagos se desarrollará entre el 20 y el 30 de marzo, organizado según la terminación del DNI, tal como ocurre con el resto de las prestaciones del organismo.
La Prestación por Desempleo está dirigida a trabajadores en relación de dependencia que hayan sido despedidos sin causa, por finalización de contrato o por situaciones externas a su voluntad. También alcanza a trabajadores eventuales y del sector de la construcción bajo condiciones específicas.
Además del ingreso mensual, el beneficio incluye cobertura de salud, continuidad en los aportes jubilatorios y, en caso de corresponder, el cobro de asignaciones familiares. Este enfoque integral busca sostener condiciones básicas mientras el trabajador intenta reinsertarse en el mercado laboral.
En cuanto a los requisitos, ANSES establece distintos criterios según la modalidad laboral. Los trabajadores permanentes deben acreditar al menos seis meses de aportes en los últimos tres años; los eventuales o de temporada, haber trabajado menos de 12 meses en ese período y más de 90 días en el último año; mientras que en la construcción se exige un mínimo de ocho meses de aportes en los últimos dos años.
La duración del beneficio varía entre dos y seis meses, aunque puede extenderse en el caso de personas mayores de 45 años, uno de los grupos con mayores dificultades de reinserción laboral según diversos estudios del mercado de trabajo.
Para iniciar el trámite, los solicitantes deben presentar DNI y documentación que acredite la situación de desempleo, como telegrama de despido, carta documento o contrato vencido. En casos especiales, como enfermedad o accidente, se requiere certificación médica.
Según datos oficiales y estudios laborales recientes, el desempleo y la informalidad continúan siendo desafíos estructurales en Argentina, lo que refuerza la importancia de este tipo de herramientas de contención. En ese contexto, la Prestación por Desempleo cumple un rol central como red de asistencia transitoria.
Desde ANSES remarcaron que el objetivo del programa es garantizar un respaldo económico mientras los beneficiarios buscan una nueva oportunidad laboral, evitando la pérdida total de ingresos y asegurando el acceso a derechos básicos durante ese período.
