El presidente de Estados Unidos aseguró que el país persa podría ser “arrasado en una sola noche” si no acepta sus condiciones, en medio de una escalada militar que ya incluye operaciones de rescate y tensiones por filtraciones de información sensible.

El presidente de Estados Unidos, , volvió a escalar el tono del conflicto con Irán al afirmar que el país persa podría ser “eliminado” en una sola noche, en una declaración que profundiza la crisis geopolítica en Medio Oriente y enciende alertas a nivel global.
“Todo el país podría ser arrasado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana mismo”, sostuvo el mandatario durante una conferencia de prensa, según reportó la cadena CNN. La advertencia se produce en el marco de un ultimátum que fija como plazo el martes a las 20 (hora de Miami) para que Teherán alcance un acuerdo o garantice la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial, de acuerdo con la .
En ese contexto, Trump reiteró que Estados Unidos podría atacar infraestructuras clave en Irán, incluyendo centrales eléctricas, puentes y redes logísticas, lo que implicaría un impacto directo no solo en el país asiático sino también en la estabilidad energética global.
La tensión militar se ve reflejada además en recientes operaciones bélicas. El mandatario calificó como “una de las búsquedas en combate más grandes, complejas y angustiosas” el rescate de un aviador de un caza F-15E derribado en territorio iraní. Según detalló, la operación movilizó un total de 155 aeronaves, entre ellas bombarderos, cazas, aviones cisterna y unidades de rescate, en una demostración del despliegue logístico estadounidense.
Durante la primera fase del operativo, el piloto fue rescatado por un helicóptero HH-60W Jolly Green II, mientras que el oficial de sistemas de armas logró evadir la captura durante casi 48 horas en condiciones extremas. “Eso es mucho tiempo cuando estás herido y en territorio hostil”, remarcó Trump.
Por su parte, el director de la CIA, , aseguró que la misión incluyó una “campaña de engaño” destinada a confundir a las fuerzas iraníes, lo que permitió localizar y rescatar al militar. Según el funcionario, los servicios de inteligencia detectaron que las autoridades iraníes quedaron “avergonzadas y humilladas” por el éxito de la operación.
En paralelo, el presidente estadounidense denunció la filtración de información sensible durante el operativo, lo que, según afirmó, complicó la misión y puso en riesgo la vida del personal involucrado. Trump adelantó que su administración buscará identificar al responsable y advirtió a los medios de comunicación que podrían enfrentar consecuencias legales si no colaboran con la investigación. “Seguridad nacional: entréguenlo o irán a la cárcel”, sostuvo.
El trasfondo del conflicto sigue siendo el control y la seguridad del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico del comercio internacional de hidrocarburos. Analistas del advierten que una interrupción prolongada en esa ruta podría provocar un shock en los mercados energéticos y una escalada económica global.
En un escenario marcado por amenazas directas, operaciones militares de gran escala y tensiones diplomáticas crecientes, la posibilidad de un enfrentamiento abierto entre Estados Unidos e Irán aparece cada vez más cercana, con consecuencias imprevisibles para la estabilidad internacional.
