El Xeneize venció 2-1 a Universidad Católica en su debut en el Grupo D y estiró su buen momento. Con goles de Leandro Paredes y Adam Bareiro, el equipo de Claudio Úbeda mostró eficacia y carácter para sostener la ventaja en un cierre exigente.

Boca Juniors comenzó su camino en la Copa Libertadores con una victoria trabajada y valiosa fuera de casa. En Santiago de Chile, el equipo dirigido por Claudio Úbeda derrotó 2-1 a Universidad Católica y sumó sus primeros tres puntos en el Grupo D, en un contexto siempre complejo como lo es jugar en condición de visitante en el certamen continental.
El conjunto argentino mostró solidez en los momentos clave del partido. Leandro Paredes abrió el marcador en el primer tiempo, aportando claridad y jerarquía en la zona media, mientras que Adam Bareiro amplió la diferencia en el complemento tras una jugada que reflejó la contundencia ofensiva del equipo. Boca logró así capitalizar sus oportunidades en un trámite que por momentos fue equilibrado.
Sin embargo, el cierre no estuvo exento de tensión. A falta de quince minutos, Juan Díaz descontó para el conjunto chileno y le dio dramatismo a los últimos pasajes del encuentro. Universidad Católica adelantó sus líneas en busca del empate, pero Boca resistió con orden defensivo y eficacia en la contención para asegurar el resultado.
El triunfo no solo representa un buen arranque en términos deportivos, sino que también confirma el presente positivo del equipo. Boca acumula tres victorias consecutivas, tras imponerse previamente ante Instituto y Talleres en el ámbito local, lo que refuerza la confianza del plantel en una etapa cargada de compromisos.
Desde el análisis estadístico, comenzar la fase de grupos con una victoria como visitante incrementa considerablemente las probabilidades de clasificación a los octavos de final. Según registros históricos de la Conmebol, más del 70% de los equipos que ganan en su debut fuera de casa logran avanzar de ronda, un dato que ilusiona al mundo xeneize.
El calendario inmediato presenta desafíos de alto voltaje. Este sábado, Boca recibirá a Independiente en La Bombonera por la fecha 14 del Torneo Apertura, en un duelo clave para sostener su protagonismo local. Luego, el martes enfrentará a Barcelona de Ecuador por la segunda jornada de la Libertadores, nuevamente como local, en un partido que puede marcar el pulso del grupo.
La exigencia continuará el domingo 19 de abril, cuando el equipo de Úbeda visite a River Plate en el estadio Monumental, en una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino. Con un presente en alza y resultados que acompañan, Boca afronta una seguidilla determinante que pondrá a prueba su carácter y sus aspiraciones tanto a nivel local como internacional.
El triunfo en Chile dejó algo más que tres puntos: evidenció un equipo competitivo, capaz de sostener resultados en escenarios adversos y con herramientas para ilusionarse en la Copa Libertadores. Ahora, el desafío será mantener esa regularidad en una agenda que no da respiro.
