El equipo de Claudio Úbeda ganó 2-0 con goles de Aranda y Bareiro, mostró una de sus mejores versiones futbolísticas y se metió en zona de clasificación en el Torneo Apertura 2026.

Boca Juniors venció con claridad a Instituto de Córdoba por 2 a 0 en La Bombonera, en el marco de la duodécima fecha del Torneo Apertura 2026, en una actuación que dejó señales positivas desde el funcionamiento colectivo y la contundencia en el complemento.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda logró plasmar en el resultado lo que insinuó durante gran parte del encuentro y alcanzó los 17 puntos, lo que le permite ubicarse en el sexto puesto de la Zona A, en zona de clasificación a la siguiente instancia. Por su parte, el conjunto cordobés conducido por Diego Flores quedó relegado al duodécimo lugar con 11 unidades y continúa comprometido en la lucha por la permanencia.
Durante la primera mitad, Boca mostró mayor iniciativa y generó las situaciones más claras, aunque careció de precisión en la definición. La primera aproximación llegó a los 10 minutos, tras una buena proyección de Marcelo Weigandt que terminó con un remate débil de Adam Bareiro, bien contenido por Manuel Roffo.
Instituto respondió a los 17 minutos con un intento de Alex Luna que se fue desviado, mientras que la más clara para la visita ocurrió a los 22, cuando Jhon Córdoba recuperó en salida y quedó mano a mano, pero su remate fue controlado por Agustín Marchesin.
El “Xeneize” volvió a acercarse con peligro a través de Miguel Merentiel, primero tras una habilitación de Tomás Aranda y luego con una volea que pasó cerca del poste izquierdo. Sin embargo, la falta de eficacia mantuvo el marcador en cero. Incluso, sobre el cierre de la etapa inicial, Instituto tuvo una chance inmejorable con Fernando Alarcón, que no logró definir con el arco a disposición.
El segundo tiempo marcó un quiebre en el desarrollo. Boca salió decidido y en apenas un minuto generó dos situaciones claras: un remate de Merentiel que dio en el palo y un cabezazo de Bareiro que también impactó en el poste.
La insistencia tuvo premio a los cinco minutos, cuando el juvenil Tomás Aranda firmó su bautismo goleador en Primera División con una gran jugada individual: control, amague y definición precisa contra el palo izquierdo de Roffo.
Con la ventaja, Boca ganó en confianza y sostuvo la presión. A los 11 minutos, un rebote favoreció a Bareiro en el área chica, y el delantero paraguayo no perdonó: remate potente y alto para establecer el 2-0 definitivo.
El tramo final encontró a un Boca sólido, que administró la ventaja sin sobresaltos y dejó una imagen convincente desde lo colectivo, uno de los aspectos más cuestionados en lo que va del torneo.
En la próxima fecha, el conjunto de Úbeda visitará a Talleres, mientras que Instituto intentará recuperarse como local frente a Defensa y Justicia, el único equipo que se mantiene invicto en el certamen.
La victoria no solo le permitió a Boca sumar tres puntos clave, sino también mostrar una identidad de juego más clara, un aspecto que puede resultar determinante en la recta final de la fase regular.
