ESPECIAL | Ycuá Bolaños: la tragedia que marcó a Paraguay para siempre

Una tragedia que marcó a fuego la historia de Paraguay. Más de 400 muertos, cientos de heridos, un reclamo que no cesa y una memoria que resiste. A 21 años del incendio del supermercado Ycuá Bolaños, este especial recorre los hechos, las responsabilidades y la lucha de quienes se niegan a olvidar.

PlayPauseStop

7 minutos de lectura

Era un domingo como cualquier otro en Asunción, Paraguay. Familias enteras recorrían los pasillos del supermercado Ycuá Bolaños, algunos desayunaban en el patio de comidas, otros hacían las compras del mes. Nada hacía presagiar que ese día, uno de los más comunes del calendario, se convertiría en uno de los más trágicos de la historia del país.

Poco después de las 11 de la mañana, una explosión en la zona de la parrilla desató el fuego. El humo negro empezó a invadir el edificio en segundos. El pánico fue instantáneo.

Pero lo que vino después, fue lo verdaderamente criminal: los portones fueron cerrados. Sí, se ordenó cerrar las salidas del supermercado con personas adentro. ¿La razón? Evitar saqueos. La decisión, tomada por los propios responsables del negocio, transformó un incendio en una cámara de muerte.

🧍‍♀️🧍‍♂️ El precio de la impunidad: 400 vidas truncadas

El saldo fue devastador: más de 400 personas murieron calcinadas o asfixiadas, y hubo más de 500 heridos. Muchos de los cuerpos jamás fueron identificados. Se trató de la peor tragedia civil en tiempos de paz en Paraguay.

Las víctimas eran niños, abuelos, madres con sus bebés en brazos. Algunos murieron abrazados. Otros, intentando romper vidrios con las manos. Hubo quienes sobrevivieron por segundos, por centímetros, por puro milagro.

⚖️ ¿Y la justicia?

El proceso judicial fue largo, lleno de irregularidades y marcado por la presión social. Finalmente, en 2008, tres de los responsables —el dueño, su hijo y el gerente— fueron condenados a penas que iban de los 5 a los 12 años de prisión. Pero la herida quedó abierta. Para los familiares, las condenas fueron insuficientes y la impunidad sigue vigente.

Muchos apuntan también a la complicidad de autoridades municipales y nacionales, por haber habilitado un edificio que claramente tenía fallas estructurales y de seguridad.

“No murieron por el fuego. Murieron por la codicia. Murieron por las decisiones de personas que priorizaron las góndolas a la gente”, declaró en su momento uno de los sobrevivientes.

🏛️ Un sitio para recordar, una lucha que no cesa

El lugar donde funcionaba el supermercado fue declarado Sitio de Memoria y Centro Cultural 1-A. Allí, todos los 1º de agosto, familiares, amigos y sobrevivientes se reúnen para mantener viva la memoria.

Este 2025 no fue la excepción. Al cumplirse 21 años, la Coordinadora de Familiares y Víctimas del Ycuá Bolaños volvió a reclamar por justicia real, por resarcimiento a los sobrevivientes, por el reconocimiento del Estado y por una educación que incluya esta historia en las aulas.

“No habrá justicia mientras haya desaparecidos. No habrá justicia mientras se criminalice a quienes reclaman sus derechos”, leyeron en un comunicado emotivo y firme.

🧠 Lo que no se enseña, se repite

Una de las banderas más fuertes del colectivo es lograr que el Ministerio de Educación y Ciencias de Paraguay incluya la tragedia en el plan nacional de educación. La idea no es solo recordar lo ocurrido, sino prevenir. Formar ciudadanos críticos que aprendan de los errores del pasado.

Porque esto no fue un accidente: fue una tragedia evitable.

📰 El rol del periodismo y la sociedad

Durante años, los medios jugaron un papel clave: visibilizaron el dolor, expusieron las injusticias, siguieron de cerca los juicios. Pero también hubo momentos de silencio y desinformación. Hoy, a 21 años, es responsabilidad del periodismo seguir contando esta historia, no como un hecho lejano, sino como un símbolo de lucha contra el olvido.

Y es tarea de la sociedad escuchar, acompañar y no permitir que vuelva a pasar.

🙏 Epílogo: nombres que no deben olvidarse

Cada año se leen los nombres de las víctimas. Es un ritual doloroso, pero necesario. Son más de 400, pero no son números. Son historias. Son ausencias en cumpleaños, en cenas familiares, en los abrazos que no llegaron. Son personas que fueron al súper y nunca volvieron.

En su nombre, la memoria resiste.


🕯️ Desde El Informante Digital, abrazamos el reclamo de justicia y recordamos con respeto a cada víctima. La memoria no se apaga. Se mantiene encendida, como una llama que exige verdad.