Con la publicación del Decreto 513/2025 en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional oficializó una baja sustancial de aranceles para maquinarias y herramientas claves para la producción de bienes y servicios. La medida, que reduce tributos del 20–35% al 12,6%, abarca 27 tipos de bienes de capital y promete impacto directo en la competitividad y los costos de producción.



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Desde la administración de Javier Milei aseguran que esta decisión busca «equilibrar los niveles de protección con los incentivos a la producción», y que será clave para “mejorar el precio final que pagan los consumidores”.
¿Qué baja y para quién?
Los productos alcanzados por esta rebaja arancelaria incluyen maquinaria metalúrgica (como prensas, plegadoras y sistemas de corte láser), depuradores de gases para la industria petrolera, equipos para limpieza de cañerías, ascensores, ventiladores industriales, hornos de panadería, maquinaria para fabricar helados, bombas centrífugas, e incluso máquinas para cortar el pelo o esquilar.
También se incluye un insumo clave para el almacenamiento energético: los acumuladores eléctricos de iones de litio (hasta seis módulos por unidad, con tensión de hasta 1.500 V por módulo), fundamentales para estabilizar la demanda energética en sectores industriales.
“Desarmar el sobreprecio heredado”
En el comunicado oficial, el Ejecutivo no perdió oportunidad para criticar al gobierno anterior. Aseguraron que la administración pasada «había incrementado arbitrariamente los aranceles por encima del nivel del Mercosur (12,6%) con fines recaudatorios», lo que generó un mercado menos competitivo y encareció innecesariamente herramientas vitales para el desarrollo productivo.
“Con esta medida —señalan desde Casa Rosada— quienes utilizan estas maquinarias podrán adquirirlas a menor costo y mejorar su productividad. Se trata de liberar trabas para dinamizar la economía.”
Una política más amplia
La baja de aranceles no es un hecho aislado. El Gobierno afirma que, desde el inicio de esta gestión, ya se redujeron tributos de importación en 1.081 productos, incluyendo insumos industriales (agroquímicos, telas, plásticos, neumáticos) y bienes de consumo (ropa, calzado, electrodomésticos y celulares).
Según datos oficiales, los bienes de capital representan el 20% de las importaciones argentinas. Solo en 2024, más de 14.000 empresas importaron maquinaria por casi 10.000 millones de dólares, y en los primeros cuatro meses de este año, más de 11.000 firmas ya superaron los 4.800 millones en compras externas.
El Gobierno espera que, con esta reducción de aranceles, crezca el volumen de productos importados en este rubro, se amplíe la oferta disponible y, como consecuencia, baje la presión sobre los precios.
Competencia o desprotección
Si bien desde el oficialismo defienden la medida como un impulso a la productividad, desde sectores industriales locales ya se escucha el murmullo: “¿Quién va a competir con maquinaria importada más barata mientras la industria nacional pelea con impuestos, inflación y cero créditos?”, cuestionan en off desde algunas cámaras fabriles.
El debate está servido: ¿se trata de una apertura necesaria para modernizar al país, o de una nueva herida a la industria local en nombre del libre mercado?
Mientras tanto, la maquinaria ya se mueve. Y el tablero productivo argentino suma otra ficha.