
El organismo provincial intensificó las inspecciones para garantizar el uso efectivo de las casas adjudicadas. Advierten que las viviendas siguen siendo propiedad del Estado hasta su cancelación total y que las irregularidades pueden derivar en la recuperación del inmueble.
El Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) profundizó los controles sobre la ocupación efectiva de las viviendas adjudicadas y avanza con la recuperación de aquellas que no son habitadas por sus beneficiarios, con el objetivo de reasignarlas a familias que permanecen en lista de espera. Así lo confirmó el presidente del organismo, Juan Carlos Pereira, en una entrevista con FM Santa María de las Misiones.
Según explicó el funcionario, una vez entregada la vivienda, las familias tienen la obligación de habitarla de manera real y permanente, además de cumplir con el pago de las cuotas. “La vivienda pertenece al Estado hasta que esté totalmente cancelada, y el uso efectivo es una condición fundamental”, remarcó Pereira, al subrayar el carácter social del programa habitacional.
De acuerdo con lo detallado, tras cada entrega el IPRODHA realiza recorridas y verificaciones a través del área social. Cuando se detecta que la vivienda no es ocupada por el grupo familiar adjudicatario, se inicia un proceso administrativo y legal que puede concluir con la disolución del vínculo y la recuperación del inmueble. “Se actúa con informes sociales, intervención jurídica y respetando los plazos y el derecho a defensa de cada familia”, aseguró.
Pereira aclaró que existen situaciones excepcionales, como problemas graves de salud u otras circunstancias debidamente acreditadas, en las que el adjudicatario puede solicitar una guarda temporaria. “Siempre pedimos que se acerquen al instituto. Cuando hay diálogo, se pueden buscar soluciones dentro del marco legal”, sostuvo.
Entre las irregularidades más frecuentes, el titular del IPRODHA mencionó la cesión de la vivienda a terceros, el préstamo a familiares o conocidos y, en los casos más graves, la comercialización informal. “Muchas veces, en lugar de venir al instituto, entregan la llave a otra persona. Eso es una irregularidad grave: esas viviendas no están canceladas, no son propiedad del adjudicatario y el instituto tiene la obligación de recuperarlas”, enfatizó.
En términos cuantitativos, Pereira señaló que los casos detectados son pocos en relación al total del parque habitacional. “Tenemos alrededor de 50 mil viviendas en toda la provincia y el porcentaje de irregularidades es muy bajo. Lo que sucede es que cuando se recupera una vivienda y se publica en el Boletín Oficial, el caso toma mayor visibilidad”, explicó.
Una vez recuperada, la vivienda vuelve al circuito institucional y es reasignada mediante un nuevo sorteo, con evaluación social y notarial. “Se incorpora a familias con situaciones de vulnerabilidad, discapacidad o urgencia, y se realiza un sorteo en un grupo reducido”, precisó.
Avance de obras y próximas entregas
En otro tramo de la entrevista, el presidente del IPRODHA confirmó que el organismo continúa con la finalización de obras habitacionales en distintos puntos de Misiones. En particular, anticipó nuevas entregas en Oberá, tras una adjudicación parcial realizada a fines del año pasado. “Estimamos que para fin de este mes o principios del próximo estaremos entregando más viviendas”, indicó.
También informó avances en la convocatoria 247, que había quedado postergada por problemas de financiamiento. Actualmente se completan trabajos de infraestructura y habilitación de redes, con entregas previstas entre mediados y fines de febrero, y algunas en marzo. Además, señaló que se trabaja para cumplir con las convocatorias 249 y 250, donde ya se realizaron los sorteos de ubicación, y no descartó lanzar una nueva convocatoria entre marzo y abril.
Alta demanda y compromiso de pago
Pereira reconoció que la demanda habitacional en Misiones sigue siendo muy alta. “En convocatorias donde ofrecíamos entre 500 y 700 viviendas, se inscribían entre 5.000 y 6.000 personas”, detalló.
En cuanto al pago de cuotas, destacó el compromiso de los adjudicatarios. “En líneas generales, cumplen. Puede haber caídas de entre el 5 y el 15% en algunos meses, pero la mayoría sigue pagando incluso en contextos de crisis”, afirmó.
Como mensaje final, el funcionario fue contundente: “Pedimos que las casas se habiten y se respeten las obligaciones asumidas. Y a las familias que están esperando, transmitirles tranquilidad: a pesar del contexto económico, en Misiones seguimos apostando a la construcción de viviendas”.