
Comunicación “A” 8390, habilita a las compañías a utilizar el mercado oficial de cambios para cancelar anticipadamente obligaciones negociables y préstamos en dólares, bajo ciertas condiciones. El mercado interpreta la decisión como un nuevo paso en la gradual relajación del cepo cambiario.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso una flexibilización clave en el régimen cambiario al permitir que las empresas accedan al mercado oficial de cambios para la precancelación de deudas locales en moneda extranjera. La decisión quedó formalizada mediante la Comunicación “A” 8390, publicada en las últimas horas, y apunta a aliviar las restricciones que pesan sobre el financiamiento corporativo.
A partir de esta normativa, las compañías podrán comprar dólares al tipo de cambio oficial para cancelar anticipadamente obligaciones negociables (ONs) o préstamos en moneda extranjera, siempre que cumplan con una condición central: reemplazar esa deuda por un nuevo financiamiento con una vida promedio mayor o emitir una nueva ON que extienda los plazos originales. Según el texto oficial, la medida también habilita el pago adelantado de cuotas de capital, ampliando el margen de maniobra financiera para el sector privado.
Desde el BCRA señalaron que la norma se enmarca en una estrategia de ordenamiento del perfil de vencimientos del sector corporativo, con el objetivo de reducir tensiones cambiarias de corto plazo sin comprometer las reservas. De acuerdo con datos del propio organismo, el stock de deuda corporativa en moneda extranjera supera los US$ 35.000 millones, con una fuerte concentración de vencimientos en el corto y mediano plazo, lo que había generado presiones recurrentes sobre el mercado de cambios.
La decisión también es leída como una señal política y económica. El Gobierno viene reiterando su intención de relajar de manera gradual las restricciones cambiarias, priorizando medidas que no impliquen un salto brusco en la demanda de dólares. En ese sentido, analistas del mercado financiero destacaron que la exigencia de refinanciar o extender plazos busca evitar una salida neta de divisas, al tiempo que mejora la previsibilidad para las empresas.
“La norma no libera completamente el cepo, pero mejora sensiblemente las condiciones para que las compañías ordenen sus pasivos en dólares”, explicó un informe de una consultora especializada en mercado de capitales, que subrayó el impacto positivo sobre el costo de financiamiento y el riesgo crediticio.
Con esta flexibilización, ahora la atención del mercado se centra en los próximos pasos de la autoridad monetaria y de la Comisión Nacional de Valores (CNV). Inversores y operadores esperan que se avance en la eliminación del ‘parking’ que aún rige para muchas empresas al momento de operar dólar MEP o Contado con Liquidación (CCL), una restricción que sigue encareciendo y demorando el acceso a divisas por vías financieras.
La Comunicación “A” 8390 se suma así a una serie de ajustes regulatorios que, sin desmontar por completo el cepo, buscan normalizar gradualmente el funcionamiento del mercado cambiario y dar señales de mayor previsibilidad al sector productivo y financiero.