El Gobierno de México confirmó la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder y fundador del , tras un operativo militar en Tapalpa. Washington calificó el hecho como “un gran acontecimiento” para la región.

Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fue abatido este domingo durante un operativo encabezado por el Ejército mexicano en el estado de Jalisco, según confirmaron fuentes oficiales del Gobierno de México. El líder del (CJNG), considerado uno de los grupos criminales más poderosos del continente, murió en medio de enfrentamientos armados en el municipio de Tapalpa, a unos 130 kilómetros al sur de Guadalajara.
El operativo se desarrolló en una zona serrana de difícil acceso y derivó en intensos tiroteos en distintos puntos de la región. Las autoridades federales indicaron que la intervención formó parte de tareas de inteligencia que seguían los movimientos del capo desde hacía meses.
“El Mencho” era uno de los narcotraficantes más buscados por México y Estados Unidos. El Departamento de Estado norteamericano ofrecía una recompensa multimillonaria por información que condujera a su captura, en el marco de acusaciones por narcotráfico, crimen organizado y tráfico de armas. La Administración para el Control de Drogas (DEA) lo señalaba como responsable de coordinar el envío masivo de metanfetaminas y fentanilo hacia territorio estadounidense.
El CJNG, fundado a comienzos de la década pasada, se expandió con rapidez hasta disputar el control de rutas estratégicas del narcotráfico en buena parte del país. Según informes oficiales mexicanos, la organización mantenía presencia en más de la mitad de los estados y protagonizó enfrentamientos armados de alto impacto, incluyendo ataques directos contra fuerzas de seguridad.

Tras conocerse la noticia, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, , calificó la muerte del capo como “un gran acontecimiento para México, Estados Unidos y América Latina” y felicitó a las fuerzas de seguridad mexicanas. El funcionario lo describió como “uno de los capos de la droga más sanguinarios y despiadados”.
En México, la reacción oficial subrayó que el operativo fue resultado de la coordinación entre fuerzas federales y organismos de inteligencia. No obstante, analistas en seguridad advierten que la caída de un líder de alto perfil no implica necesariamente el desmantelamiento inmediato de la estructura criminal. Experiencias previas muestran que estos golpes pueden derivar en disputas internas y reacomodamientos violentos.
México cerró el último año con decenas de miles de homicidios vinculados en gran medida a la disputa entre organizaciones criminales, de acuerdo con estadísticas oficiales. En ese contexto, el CJNG figuraba entre los principales actores de la violencia.
La muerte de “El Mencho” representa uno de los golpes más significativos contra el narcotráfico en la última década. Sin embargo, el desafío estructural para el Estado mexicano seguirá siendo desarticular las redes financieras, logísticas y territoriales que sostienen a las organizaciones criminales y evitar que el vacío de poder derive en una nueva escalada de violencia.
