La mujer de 35 años quedó a disposición del Juzgado de Instrucción 7 en Posadas. Ya había sido detenida la hermana del agente penitenciario, en cuya vivienda se halló el arma que habría sido utilizada en el hecho

La investigación por el homicidio de sumó un nuevo capítulo este domingo con la detención de su pareja, una mujer de 35 años, acusada de encubrimiento. La medida fue dispuesta por el Juzgado de Instrucción 7 de Posadas, en el marco de una causa que ya tiene otras personas imputadas.
Argüello, de 45 años, se desempeñaba en el (SPP) y estaba adscripto al Ministerio de Derechos Humanos de Misiones. Fue hallado el viernes 6 de febrero con un disparo en la cabeza en su vivienda ubicada sobre calle Puerto Rico, a metros de la avenida Alicia Moreau de Justo (exruta 213), en la ciudad de Posadas .

Tras ser trasladado de urgencia al , permaneció internado en terapia intensiva durante varios días. Una tomografía computada confirmó la presencia de esquirlas metálicas en el cráneo compatibles con un disparo de arma de fuego. Debido a la complejidad del cuadro, los médicos resolvieron no intervenir quirúrgicamente. Finalmente, el agente falleció el último jueves como consecuencia de la gravedad de la lesión.
La causa, inicialmente radicada en el Juzgado de Instrucción 2 y subrogada por el magistrado Fernando Luis Verón, ordenó la autopsia del cuerpo para determinar con precisión la mecánica de la muerte. Uno de los puntos centrales de la pesquisa es que en la escena no se encontró ningún arma de fuego, pese a que el disparo fue confirmado por estudios médicos.
En los últimos días también fue detenida la hermana del penitenciario, identificada como Lidia A. Durante un allanamiento en su vivienda, los investigadores secuestraron un arma que sería la utilizada en el hecho. Según fuentes judiciales, la mujer dio positivo en la prueba de parafina, un análisis químico que detecta restos de pólvora en las manos. Su pareja fue demorada como presunto cómplice.
A Argüello también se le practicó el guantelete de parafina, que arrojó rastros de pólvora en sus manos. Sin embargo, peritos consultados explican que este resultado no es concluyente para determinar si una persona efectuó un disparo, ya que puede arrojar positivo por contacto con superficies contaminadas o manipulación indirecta. Además, trascendió que el agente poseía un revólver heredado de su padre, el cual no fue hallado en la vivienda.

La detención de la pareja por presunto encubrimiento amplía el abanico de hipótesis y refuerza la línea investigativa que descarta, al menos por ahora, un hecho estrictamente intrafamiliar sin terceros involucrados. Con el arma presuntamente utilizada ya secuestrada y peritajes en curso, la Justicia busca reconstruir la secuencia exacta de los hechos para determinar responsabilidades penales en un caso que conmocionó a la comunidad penitenciaria y a la sociedad posadeña.